A partir de las nacientes tecnologías de la información
y comunicación que circulan a través de las redes, por los procesos de
globalización vigente, las conexiones en red de diferentes medios masivos o
interpersonales, los cuales se articulan y no sólo suprimen las anteriores
mediaciones con las que los seres humanos se incorporaron en el sistema
naciente, por el contrario se articulan en este nuevo espacio y tiempo en
el modelo comunicacional en red y los nuevos paradigmas
comunicacionales que originaron esta nuevo espacio digital. Aquí, es dónde se
empieza a reflexionar críticamente sobre las consecuencias de las nuevas
relaciones.
Las
personas comúnmente vemos los avances tecnológicos maravillados de sus
utilidades o anonadados por las formas en que estas nuevas tecnologías, ya sean
en el aspecto de las comunicaciones, electrodomésticos o en las bases de datos
de información como Google. Sin embargo, no somos consientes de las
positivas o negativas repercusiones que éstas pueden llegar a tener en la
sociedad. Es verdad, la tecnología hace de nuestra vida una experiencia un poco
más fácil en algunos aspectos como el trabajo, pues lo agiliza o tal vez nos
permite estar en distintos espacios al mismo tiempo compartiendo con diferentes
personas.
No obstante, las tecnologías
implican un arma de doble filo. No solo nos dejan perplejos ante las maravillas
que un robot o lo electrónico puede hacer, sino que poco a poco nos van
deshumanizando como diría Ernesto Sábato. Tal es la deshumanización a la
que nos enfrentamos que hasta dejamos de ser una masa presencial a ser una masa
electrónica y aislada. Dejamos de vivir y de tener experiencias en “carne y
hueso” para vivir o comunicarnos a través de una pantalla, ya sea del computador,
el Ipad o el televisor. La educación también se ha visto afectada, pues el modo
en que las nuevas generaciones se están instruyendo es a través de programas de
televisor obviando actividades al aire libre o por medio de bases de datos que
contienen millones de entradas llenas de contenido. La sociedad del siglo XXI
se está viendo bombardeada constantemente por información por los
diferentes medios de comunicación, dejando de lado el valor de lo verdadero y
de lo falso. Estos son algunos de los ejemplos del gran impacto que tiene la
tecnología moderna en nuestras vidas, pues en el campo y en el campo cultural
también se pueden ver las grandes transformaciones por las que tiene pasar en
el momento de adaptarse a los nuevos modelos.
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